Cómo hacer un saco térmico

Este es de los inventos más exitosos que tenemos en casa. De hecho, una vez lo probaron, todos los miembros de la familia se pidieron uno.




Los sacos térmicos son muy útiles para aportar un extra de calor y ayudar con los dolores musculares. Yo lo uso cuando paso mucho tiempo sentada frente al ordenador y noto el cuello muy cargado. El calorcito ayuda a relajar la zona y me sienta de maravilla.


Para hacerlo sólo vas a necesitar:
  • Tela estampada preferiblemente de aldogón
  • Arroz o semillas para rellenarlo


Para calentarlo lo mejor es usar el microondas a una potencia alta durante uno o dos minutos. ¡Ojo! Nunca lo apliques sobre la piel antes de comprobar que la temperatura es correcta para evitar quemaduras.

También me han dicho, aunque no no lo he probado, que se puede calentar en una sartén (por supuesto, sin aceite ni nada parecido).

Dale la forma y el tamaño que mejor se adecue a la zona donde lo vayas a utilizar: manos, zona lumbar, cuello, pies...

Añade a tu relleno hojas de eucalipto en trozos pequeños o lavanda verás qué agradable resulta.

Tip: En invierno lo uso a modo de bolsa de agua caliente para calentar la cama antes de acostarme, un gustazo!

Te cuento medidas, materiales y otros detalles de cómo lo hice en el siguiente vídeo:



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